Transferencia eléctrica y térmica dirigida

Las aplicaciones de fibra conductora para dormir involucran textiles integrados con fibras capaces de transferir corriente eléctrica o calor. Más allá de los usos antiestáticos, estas aplicaciones incluyen textiles emisores de infrarrojo lejano (FIR) (que utilizan revestimientos minerales conductores como cerámica/biocerámica) o materiales destinados a la regulación térmica (que utilizan fibra de carbono/plata para un calentamiento o enfriamiento preciso). La conductividad de la fibra se aprovecha para crear textiles que interactúan con el campo energético del cuerpo o entregan o eliminan energía térmica. El rendimiento se mide mediante el porcentaje de emisión FIR, los valores Qmax o la producción de calor real (vatios).

Estos tejidos suelen ser los componentes principales de la ropa de cama biorresponsiva o ajustable electrónicamente.