Tolerancia cero a la desviación y la uniformidad.

Los textiles para ropa de cama de calidad constante se refieren a la rigurosa disciplina de mantener especificaciones físicas, estéticas y funcionales idénticas en cada lote de producción, mes tras mes. Esto se logra mediante el estricto cumplimiento del Procedimiento operativo estándar (SOP), la implementación de un sólido Sistema de gestión de calidad (QMS) y una alta repetibilidad en todos los procesos automatizados (tintado, acabado). Los indicadores clave de rendimiento incluyen ΔE (diferencia de color) estable, AQL (límite de calidad de aceptación) consistente para defectos y variación mínima entre lotes en la sensación al tacto y GSM (gramos por metro cuadrado). El objetivo es la absoluta confiabilidad y previsibilidad del cronograma de fabricación del cliente.

La consistencia de la calidad es la base de una cadena de suministro confiable y de la confianza en la marca.